Nuestro propio enemigo
Todos tenemos defectos y virtudes que a ojos de otros pueden llegar a ser más o menos. Pero al final somos nosotros mismos quienes nos damos valor, el único y verdadero valor en saber que eso no nos hace más ni menos que nadie. Reconocerlo es difícil, sobre todo cuando nos menospreciamos nosotros mismos. Ver y valorar quien somos es lo más importante. Lo más importante es trabajar en que nada ni nadie nos hace más o menos que otros. Todos y cada uno de nosotros somos nuestro propio enemigo