Esas repentinas ganas

 Por momentos de la nada, sin motivo ni razón me entran esas reoentinas ganas de llorar.

Llorar para soltar, drenar o liberar cosas; cosas que guardo y trago. No porque no me guste hablar, ni mucho menos porque no tenga con quien hacerlo, simplemente porque no quiero que me afecte y paso de ellas. 

Pero a la larga muchas de esas cosas que me guardo y trago son las que me producen esas repentinas ganas de llorar sin mas, sonara trillado pero vamos acostumbrarnos a hablar todo eso que por mas simple que sea nos afecte.

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