Entradas

Serias capaz de decir la verdad

Todos alguna vez en la vida llegamos a decir mentiras, por diversas circunstancias. Ya sea para evitar hacer daño, para librarnos de algunas personas, cosas, situaciones  etc. Para hacer daño, o porque lo tenemos tan habituado que no sabemos decir nunca algo que no sea mentira. No me libro de haberlo hecho por alguna de esas cosas, pero también es verdad que digamos es mi naturaleza tratar de decir la verdad por más hiriente que pueda llegar a ser. Pero siempre me he cuestionado el hecho de ¿porque evitamos siempre decir la verdad? Quizás este en nuestros genes ocultar muchas veces lo que realmente pensamos o sentimos.  O, es que; ¿prefieres ser tan hipócrita contigo mismo, que no eres capaz nunca de decirle a alguien la verdad?  Considero que no hay nada más cobarde que mentir; al final siempre saldrá a flote la verdad. Y si, puede que podamos evitar sufrimiento pero que de igual modo no sabemos cuanto daño puedo no sincerarnos y siempre decir la verdad. No hay nada más ...

Donde todo comenzó

Hasta que al fin, luego de dos años he vuelto al lugar donde toda esta travesía comenzó. Dos años desde la última vez, reunidos en familia, reencontrandome con personas que de la nada se volvieron muy especiales para mi. Fue muy extraño volver y recordar muchas cosas, se me hacía extraño no despertar en mi cama y sobre todo no tener la misma temperatura a la que he estado acostumbrado últimamente. Pero se me hacia muy grato ver y escuchar a mi hermana, darle los buenos dias a mi sobrino y en cierto modo cumplir esa rutina de todo los días.  Ver, abrazar y ponerme al día con esos que se han vuelto mis amigos. Como también con quien es una hermana de la vida  ponernos al día de lo que ha acontecido en estos últimos dos años, pero sobre todo compartir y sentir que todo era como el principio. Regresar a ese lugar donde todo comenzó me hizo ver que al final ha valido la pena todo el sacrificio que ha conllevado aquella gran decisión de hace ya casi cinco años. Y de lo cual no me ar...

Uno más que se va

Uno que viene y otro que se va. Ya hemos llegado al final de este año un poco contrariado al igual que el anterior, muchos despedimos el año con nostalgias y añoranzas por los que no están y por con los que no podemos estar. En diferentes circunstancias, diferentes puntos del mundo y diferentes usos horarios le decimos Chao a uno más que se va. Vamos a dar gracias infinitas siempre por todo, por lo bueno, por lo malo, por lo que se nos quito y por lo que se nos dio. Por el simple hecho de finalizar un año y recibir otro. Por todo el aprendizaje adquirido durante este año que esta a punto de finalizar.  Que este año nuevo les llene de todo lo mejor, sobre de todo de salud para poder enfrentarnos a todo aquello que pueda depararnos el nuevo año. Feliz año nuevo.

Que nada te haga perder la ilusion

Cuando somos niños vivimos la Navidad desde un punto de vista muy diferente a los adultos, pero al final cuando se es adulto también se viven estas fiestas con la misma ilusion que un niño. Esas ganas incontrolables de armar y decorar el árbol, organizar y preparar las cenas de noche nueva y de noche vieja, envolver los regalos para los seres queridos, sobre todo desear despertar para ir corriendo al árbol y destapar los regalos. Esa ilusión se vive siendo niño o siendo adulto. También es verdad que muchos con el tiempo van perdiendo la ilusión de estas festividades por la añoranza de aquellos que no están, de los que se mantienen en la distancia y de otras muchos cosas más que van haciendo se pierda esa alegría de festejar y disfrutar la Navidad.  En mi experiencia personal he decidido no dejar que nada me robe esa ilusión, todo lo contrario. Con poco he decidido vivirla intensamente por todos esos que ya no están y se que disfrutaban cada momento de la Navidad y por la Navidad....

El que busca, encuentra.

Dice el refrán y mira que si es verdad. Así como un pirtata agota sus posibilidades para encontrar un tesoro, muchas personas solemos indagar a fondo en ciertas cosas hasta que logramos encontrar aquello que tanto estamos buscando.  Pero también hay cosas que llegan sin necesidad de buscarlas. Hay una cosa que suele pasar con las personas que para nada dedican su tiempo en criticar, hurgar y dañar a otra. Y es que son blanco fácil de aquellos otros que aun teniendo "buena posicion" en la mayoría de sus aspectos disfrutan dañando a ese otro que vive la vida sin necesidad de dedicarle tiempo a quien no merece la pena. Como diría mi abuela "le buscan siete patas al gato". Y si, lo peor del caso es que aquel que invierte tiempo y hasta dinero en buscar llega a ser ese mismo que de frente te sonrie fingiendo lealtad y respeto. Recuerden algo: Quien aqui la hace, aqui la paga... y por más que se crea que todo queda oculto. El que busca, encuentra.

Repararse

Todos, absolutamente todos sentimos la necesidad de reparar, ajustar, reestructurar o de encaminar nuevamente algunos aspectos propios que se ven afectados por muchos motivos en el transcurso del tiempo.  Hay cosas que van agrientandonos hasta llegar a rompernos. Pero nosotros tenemos en nuestras manos las herramientas necesarias para reponernos y levantarnos. Lo primordial siempre va a estar en "querer hacerlo" desde la propia necesidad de retomar las riendas del bienestar propio, que a su vez se ve reflejado en el entorno donde nos desenvolvemos. Muchos pensamos que estar mal no es lo correcto y que es mal visto por los demás; pues resulta que es todo lo contrario " estar Mal, esta Bien"  porque es propio de la naturaleza humana tener altos y bajos. Caerse y levantarse. Romperse y repararse. Cierto o no, todos tenemos herramientas, un montón, un pegamento el que sirve para volver a unir cada fragmento roto o agrietado, que nos va cada vez más afectando en muchos a...

Seguire Finguiendo

No se cuanto más  podre mantener la fachada y seguir haciéndome creer que nada pasó. Ojalá supieses cuanto daño me haces sin querer, por el simple hecho de pensar que ya todo está bien. Por mi parte seguiré siendo un cobarde pero es que me niego a perderte rotundamente. Solo yo y nadie más que yo podré sostenerme en brazos hasta que mi corazón haya sanado y lo que no voy a permitir es que nadie te llegue a hacer este daño. Quizás algún día no muy lejano podré contar entre risas este guayabo, pero por ahora seguiré fingiendo que todo ha pasado