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Intermitente

En el recorrido de la vida solemos encontrarnos con personas que nos encantaría o esperamos que permanezcan muchísimo tiempo haciéndonos compañías. Pero digamos que difícilmente llega a ser así por diversos factores que influyen asi sea. Siempre me he cuestionado, que puede que sea yo quien influya muchas veces en que algunas personas sean intermitentes en mi vida. Pero ha sido el mismo tiempo quien me ha demostrado que en la mayoría de los casos son esas personas las que se otorgan ese rango hasta llegar a ser inexistentes. Me he dado cuenta que no son mi actitud ni mis acciones, son esas personas que deciden permanecer en ese rango pot x o por y, lo que de verdad lamento es que muchas veces me gustaría mantenerles permanentes en mi vida. Muchas veces uno se cansa de esa intermitencia y eso con el tiempo va creando desinterés, restando interés por esa persona e incluso quitándoles importancia. Recordemos que lo intermitente no siempre es como el va y ven de las olas. Es más como una l...

Sexto sentido

Dicen que el sexto sentido no existe. Pero es que cuando tengo entre pecho y espaldas un tun tun que no deja de darme vueltas es porque me esta confirmando aquello que estoy sospechando. No me molesta que me vean la cara de estúpido, me molesta más es que lleguen a pensar que lo soy. Pero no se fijan en que son más hipócritas consigo que conmigo.  Hay que tener cuidado de como se actúa porque aunque no lo parezca el cuerpo habla por si solo y para aquellos que tenemos un sexto sentido bastante agudo se nos hace más fácil percibir las cosas.  "Sabemos reconocer lobos disfrazados de corderos y corderos disfrazados de lobos". 

Recordarte me hace sonreir

Aunque con mucha nostalgia que ha dejado tu ausencia no resulta de cierto modo doloroso recordarte, todo lo contrario. Me hace sonreír. Visualizar tu cara sonriente en situaciones agradables,  compartir en familia fechas especiales y momentos importantes dibuja en mi rostro una sonrisa llena de alegría y calma, inclusive puedo hasta soltar una carcajada según sea el momento al que me traslade en el baúl de mis recuerdos. Y no solo se dibuja una sonrisa en mi rostro, mi corazón también sonrie; sonrie mi alma y mi cuerpo lo siente. Situaciones cotidianas que viví a tu lado, olores, paisajes, sonidos, fotos, canciones, comidas. Son muchas las cosas que me llevan a recordarte y recordarte bonito. Recuerda: no muere quien se va, si no a quien se olvida. A todos queremos que ya no están  de aquí al cielo le digo que Recordarte me hace sonreír.

Mis demonios

Todos tenemos demonios internos que nos atormentan, así como también existen demonios que llegan a atormentados sin ser de nosotros. Cada persona en lo largo de su vida aprende a dominarlos o simplemente se deja vencer por ellos, en mi caso muy particular puedo decir que he llegado a controlarlos. Cuando hablo de demonios no necesariamente me refiero a una entidad espectral o demoníaca que aparece en medio de la oscuridad, hablo de todo aquello que revolotea en nuestra cabeza y puede llegar a privarnos de prosperar. El miedo, la inseguridad, la soledad, la envidia, el odio, los complejos, los prejuicios, la sociedad esos son algunos de los demonios a los que me refiero. Pocos tenemos la fuerza suficiente para dominarlos y siempre somos blanco fácil a su posesión.  Esa fuerza solo la cultivamos desde el amor propio y apoyo en nuestro núcleo familiar y de amigos que te quieren tal cual eres, sin juzgar, sin señalar, sin reprochar. "No debemos temer a estos demonios, hacemos de ello ...

No me permitiré caer

A lo largo de mi andar por el sendero de la vida han sido muchas las veces que he caído, he tropezado con alguna piedra o han hecho un traspiés y he ido directo al piso. Pero eso no ha sido un impedimento para levantarme,  sacudirse el polvo de las manos y rodillas, sanar alguna herida para seguir avanzando en el camino. Diversas han sido las circunstancias, situaciones o motivos por los cuales he caído pero un simple y poderoso objetivo siempre ha sido el motor para levantarme. YO. El no rendirme y mucho menos dejarme vencer por nada ni nadie, el seguir adelante después de haber perdido mis pilares, el enfrentarme se cierto modo solo a mis propios demonios y los demonios del día a día, el alcanzar metas para sentirme orgulloso y hacer sentir orgulloso a gente especial. Pero sobre todo el haber aprendido a quererme por encima de todo y todos. Por todo esto es que  no me permitiré caer. 

Ser fragil también es de valientes

Siempre nos han inculcado y enseñado que para ser valientes la única manera de representarlo es siempre ser fuertes, con templanza, sin demostrar en ningún momento fragilidad ante la vida. Lo que muchos en el mundo no saben es que ser frágil también es de valientes , derrumbarse ante cualquier situación y simplemente demostrarlo, visibilizar que no se es de hierro y no siempre se anda con pie de plomo llega incluso a ser más que demostrar valentía. El ser humano por general tiene miedo a mostrar su lado frágil, verse sensible ante el mundo pensando que perderá valor a la vista de los demás.  La vida me ha enseñado a desnudar mi alma sin temor, ni miedo a verme débil, frágil o menos que nadie. Mostrarme así me hace fuerte, me hace grande, me hace más que valiente. 

El show debe continuar

Es bien sabido que el artista se debe a los escenarios, al espectáculo, al arte en sí. Que siempre debe mostrar su mejor cara sin importar lo que sucede detrás o fuera del escenario.  Pero ¿somos capaces de juzgar alguna mala cara, un mal gesto o mala respuesta sin saber en realidad que le pasa? Si para una persona fuera del medio es difícil no mostrar muchas veces sus sentimientos, para el artista es el triple de difícil porque en realidad no se sabe cuando esta sonriendo de verdad. El artista vive por y para los aplausos porque es lo que le hace realmente feliz estar en un escenario haciendo disfrutar a un público, pero más allá del escenario existe una realidad que solo ese artista conoce. El artista llega a convertirse en mucho más que eso, se transforma por completo en un ave fénix que resurge de sus cenizas en cada adversidad, aviva sus llamas e ilumina la sala; porque  para el artista pase lo que pase   el show debe continuar.